Hoy, Café Artigas da trabajo directo a diez familias y sostiene el desarrollo de alrededor de veinte elencos, artistas emergentes, proyectos culturales y organizaciones. Durante años construimos una infraestructura cultural cooperativa que genera trabajo, formación, producción artística y acceso a la cultura en un barrio con poca oferta cultural independiente.
Hoy esa estructura está en riesgo porque nos quedamos sin sede.
Esto significa poner en riesgo una red de trabajo, creación, formación y comunidad que ya existe y funciona.
Por eso, nuestro objetivo hoy es comprar una sede propia que permita preservar todo lo construido y llevarlo a una nueva escala.
Un espacio propio nos permita generar más trabajo estable, recibir más artistas emergentes , mas elencos internacionales, ampliar las actividades educativas, culturales y fortalecer nuestro vínculo con escuelas, organizaciones y vecinos.
Crecer sin perder nuestra identidad.
Una sede propia significa que más personas puedan vivir de la cultura, más artistas puedan desarrollar su trabajo y más públicos puedan acceder a experiencias culturales independientes.
Vamos a transformar años de trabajo colectivo en una estructura que siga generando cultura, empleo y comunidad para siempre y de forma definitiva.